
de este archipielago es de los más destacados del mundo. Sus gentes son acogedoras y hospitalarias. El ingles y el maltés -mezcla de las numerosas tradiciones que hicieron mella en las islas- son los idiomas oficiales y la moneda, el euro.
res. Cuenta con una población de 6.315 habitantes, está al nivel del mar y su superficie es de tan sólo 55 hectáreas. Sin embargo, esta pequeña ciudad alberga 320 monumentos, lo que le ha valido ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es una de las áreas históricas más densas del mundo. Sus bienes más destacados son la Catedral de San Juan -con fortificaciones construidas para defender a la ciudad de ataques otomanos-, el antiguo Gran Palacio del Maestro -donde hoy se emplaza el Parlamento de Malta y el Museo Nacional de Bellas Artes- y la ópera, del siglo XIX -destruida con los ataques de la II Guerra Mundial-.
r Qim, situado en la cima de una colina al sur de la isla, a dos kilómetros del poblado Qrendi. También es Patrimonio de la Humanidad y permanece abierto al visitante. Posee uno de los mayores menhires del mundo. Pero volvamos a Valeta: a la entrada de la ciudad está la terminal central de autobuses, que constituye el medio de transporte más popular de la isla. También se convierte en un enorme mercadillo durante los fines de semana.
Otro de los puntos más importantes de la isla es St. Julians. Situado en la bahía de San Jorge, se trata de la zona
más activa de la isla. Es el lugar donde se encuentran varias playas de arena dorada y las más destacadas zonas de ocio para los jóvenes -especialmente en el reducto de Paceville, formado por un conjunto de pocas calles-. Algunos de los mejores locales de ocio nocturno son Axis, Empire, Colo-Loco, Coyote, Havana o Fuego. Aunque el tiempo siempre acompaña en Malta, es en verano -que aquí se extiende hasta mediados de octubre- cuando las calles de esta zona están más abarrotadas de turistas. Todas las noches y a cualquier hora, el ambiente de fiesta es inigualable.
Algunas de las mejores playas de la isla son Sliema, Golden Bay y Melieha Bay:


Por último, hay que destacar la ciudadela de Mdina, que en su día fuera capital del país. Se ubica en una meseta que conforma el lugar perfecto para la construcción de una ciudad medieval amurallada. Consta de numerosas Iglesias, monasterios, plazas y palacios interconectados por medio de calles minúsculas. Se accede gracias a un puente levadizo.

La isla de
Gozo, de forma oval, es la siguiente en extensión del archipiélago. Está situada a medio camino entre Sicilia y Tunez, a seis kilómetros de la isla de Malta, y tiene 30.000 habitantes. Fue habitada en el año 50.000 a.C., por lo que aún se conservan algunas estructuras megalíticas de este periodo en Ggantija. Esta isla destaca tambien por sus formaciones rocosas, acantilados, suaves bahias, pueblos pesqueros, iglesias barrocas y flores salvajes. Tambien es popular por su producción de cristal templado. La mejor forma de acceder a la isla es en barco.
Situada entre las dos anteriores, la tercera y última isla del archipiélago -también formado por otros islotes de menor relevancia- es Comino. De sólo 3,5 kilómetros de extensión, es el origen de la expresión castellana "pequeño como un comino". Es un lugar aislado y tranquilo,
declarado reserva natural, habitado por una población permanente de sólo cuatro personas. En los meses de verano se convierte en un destino muy turístico. Un policía y un presbítero se encargan de salvaguardar la seguridad de la isla. Su rincón más destacado es la Blue Lagoon (el lago azul): se trata de una bahía llamada así por sus aguas azules y transparentes, arena blanca y abundante vida marina. Es un buen lugar para navegar. Además, aparece en las películas Troya y El Conde de Montecristo, entre otras. Además del barco, Comino dispone de un helipuerto.
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