sábado, 28 de marzo de 2009

Sir Timothy John Berners-Lee


"EL SEÑOR DE LA RED"

Nacido en 1955 en el Reino Unido, se licenció en Física en 1976 en el Queen's College de la Universidad de Oxford. Trabajando como investigador en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas de Ginebra (CERN), concibió la idea de un proyecto de hipertexto global, que años más tarde se convertiría en la world wide web.

En marzo de 1989, propuso al CERN un proyecto de gestión de la información que tuvo escaso éxito. Un primer programa fue presentado en el Laboratorio a finales de 1990 y, dos años más tarde, se abrió al público. Gracias a que el CERN se encontraba entonces en el corazón europeo de Internet, su difusión fue muy rápida: el número de servidores Web pasó de veintiséis en 1992 a doscientos en octubre de 1995. A pesar de ser considerado “el señor de la Red”, Berners-Lee reconoce que “al comienzo, la Red se extendió gracias a la infraestructura de Internet ya existente, instalada en los años setenta. Cuando tuve la idea de la Red, a fines de los ochenta, las computadoras de numerosas universidades e institutos de investigación ya estaban conectadas entre sí para intercambiar información. Por consiguiente, hay que rendir homenaje a los pioneros que crearon ese entramado antes de que surgiera la Red.”

En 1994, Berners-Lee se trasladó a EE.UU. y puso en marcha el W3C, un organismo dependiente del Instituto de Tecnología de Massachusetts que dirige actualmente. Éste actúa, no sólo como depositario de información sobre la red, sino también como su guardián. El objetivo que persigue es defender el carácter abierto frente a empresas que tratan de introducir software sujeto a derechos de propiedad.

domingo, 15 de marzo de 2009

Epic, cómo será Internet hacia el 2015

El fin de una era

“La prensa, tal como se conoce, ha dejado de existir”. Así de contundente se muestra este reportaje audiovisual, que da una visión catastrofista sobre el futuro de la prensa escrita.

Desde su creación, Internet ha ido cobrando más y más protagonismo, no sólo debido a los avances tecnológicos que se han producido en el campo de la informática, sino también por la popularización del uso cotidiano de este medio. La creación de Google marcó un punto de inflexión: lo que empezó siendo un potente buscador de información se convirtió, gracias a la inclusión de numerosos recursos como Google News, Blogger o Picassa; en el máximo competidor de Microsoft. En esta situación de rivalidad, el objetivo principal de los líderes de Internet era ganar popularidad. Para ello, era necesario conseguir que los usuarios se sintieran partícipes del funcionamiento de la red y del flujo de información que corre a través de ella. Así pues, proliferan las redes sociales, los servicios personalizados y el feedback tanto en lo referente a contenidos periodísticos como en la publicidad. Según el vídeo, “nunca había sido tan fácil que la gente integrara su vida al ambiente mediático”.

En 2011, Googlezon termina con la batalla entre Google y Microsoft. Es la unión del buscador y Amazon, una tienda digital. Consigue aunar el poder de búsqueda de Google con la capacidad de recomendación social y la infraestructura comercial de Amazon; reúne información detallada de los usuarios y pone a su servicio información personalizada. Googlezon dispone de todo tipo de datos e información en todo el mundo, y cuenta con una serie de recursos que ningún medio puede igualar. En este contexto, el diario The New York Times se enfrenta a Googlezon, acusándolo de “destripamiento de información”, pero la justicia no le da la razón y el periódico acaba relegándose a un segundo plano: su versión impresa se dirige ahora a un público muy reducido y de edad avanzada. En 2014, Googlezon lanza EPIC, un sistema controlado por robots informáticos que filtra y ordena información para ofrecérsela a los usuarios en un paquete personalizado, acorde con los intereses de cada individuo. Llegados a este punto, la prensa escrita ha quedado obsoleta. No hay nada que pueda ofrecer que no esté incluido ya en los recursos de EPIC. El periodismo, tal como lo conocemos hoy en día, ya no tiene cabida en 2015.

Este vídeo muestra el triunfo del periodismo ciudadano, de la retroalimentación entre individuos de todas partes del mundo, unidos a través de Internet. Toda la información se comparte en una especie de mercado de trueque: los ciudadanos establecen qué quieren recibir de la red a cambio de entregarle datos personales, que, a su vez, serán utilizados para elaborar la información que se les ofrece… y así sucesivamente. El periodismo, no sólo ha evolucionado para adaptar sus contenidos a los consumidores sino que finalmente se sumerge en una espiral de oferta y demanda de datos, en un punto en el que todos son periodistas y usuarios al mismo tiempo, donde ambos roles convergen hasta hacerse indiferenciables. Si estas predicciones de futuro fueran ciertas, me resulta inevitable preguntarme qué es lo que de verdad desaparece. ¿Se trata de la prensa escrita, o es algo más? ¿si EPIC se convierte en una realidad, seguirá existiendo el periodismo?

martes, 3 de marzo de 2009

UN PARÉNTESIS: OPORTO

Oporto es un viaje a una Europa de otro tiempo, donde todavía conviven recuerdos de un pasado no tan lejano.



Tiene algo hermoso en sus viejas fachadas, en su aire señorial ya decrépito. En las calles, sobreviven las pequeñas tiendas que se aferran a su esquina como a un clavo ardiendo, compitiendo contra los nuevos establecimientos. Esos viejos escaparates de comestibles, con su toldo roído por los años, donde se puede comprar casi de todo, resisten. Una mujer camina hacia la fuente dos Leoes con un canasto en la cabeza. Va a lavar la ropa. Mientras tanto, los paseantes caminan entre el bullicio de las calles y el cálido balanceo de las olas del Duero mezclándose con la mar. Son los últimos coletazos de un modo de vida entrañable y anacrónico que, aunque condenado a desaparecer, aún permanece en Oporto.