jueves, 23 de abril de 2009

AMSTERDAM PARA ESTUDIANTES




La capital holandesa es el destino ideal para los jóvenes. La ciudad de las bicicletas, los canales, los coffee shops y el barrio rojo, combina como ninguna la diversión con la cultura. El museo Van Gogh o la casa de Ana Frank son buenos ejemplos de ello. Amsterdam es el lugar donde todas las casas parecen de muñecas, y el que aún conserva el modo de vida más trasgresor de Europa.

CÓMO LLEGAR

Existe una buena oferta de vuelos baratos desde España. La compañía Ryanair tiene vuelos regulares entre el aeropuerto de Madrid-Barajas y la ciudad cercana de Eindhoven, con tarifas económicas. Es recomendable reservar con al menos un mes de antelación y viajar sin facturar maletas, sólo con equipaje de mano.

El trayecto hasta Amsterdam es corto desde Eindhoven: del mismo aeropuerto salen autobuses que tardan aproximadamente dos horas en llegar. El precio de ida y vuelta es de 24 euros. Otra opción, menos aconsejable, es ir en tren.

DÓNDE DORMIR

Alojarse en un albergue juvenil es la mejor opción. Uno de ellos es el Hostal Granada, situado en una zona tranquila, a orillas de un canal. Se trata de un pequeño hostal de ambiente familiar en el que las habitaciones en ningun caso son inviduales. Su precio depende del número de compañeros e inlcuye desayuno: la habitación de seis cuesta 13 euros por persona y noche. Hay un baño para cada habitación. Muy recomedable.

QUÉ VISITAR

El medio de transporte más popular para moverse por la ciudad es el tranvía, pero, para conocerla bien, hay que alquilar una bicicleta (http://www.orangebike.nl/) y recorrer calles y puentes, atravesando los innumerables canales que fluyen a través de ella, sin un rumbo fijo. También es agradable caminar a pie para poder detenerse frente a los escaparates de tiendas de dulces, quesos y otras especialidades holandesas.
La oferta cultural de Amsterdam, donde convergen el arte y la Historia, se diría ilimitada. Algunos de sus museos o eventos pueden resultar prescidibles, pero hay otros de obligada visita:

El mercado de las flores: Entre Koningsplein y Muntplein, muy cerca del canal Singel, se venden las más variadas clases de flores, bulbos y semillas. A pesar de la amplia oferta, es el tulipán, la flor más típica de Holanda, quien predomina.

Museo Vincent Van Gogh: Un museo perfecto tanto para los amantes del arte como para los que lo son sólo ocasionalmente. Además de mostrar la obra de Van Gogh y algunas pinturas de otros autores en exhibiciones temporales, ofrece conferencias gratuitas los primeros domingos del mes.

Rijksmuseum y I Amsterdam: En el céntrico Museumplein, muy cerca del Museo Van Gogh, se encuentra el Rijksmuseum. El precio para los mayores de edad es de 11 euros, sin descuentos, pero merece la pena. Además de una gran oferta pictórica -dentro de la que destaca la exposición permanente The Masterpieces, dedicada al Siglo de Oro holandés- y de escultura, llama la atención su casa de muñecas, expuesta al público con todo lujo de detalles. Frente al edificio se encuentran las famosas letras de "I Amsterdam", que ya se han convertido en todo un icono de la ciudad, donde los turistas suelen fotografiarse.



La casa de Ana Frank: Aunque se suponga un reclamo para turistas, resulta absolutamente imprescinciple. El edificio que abergó a la familia Frank durante el asedio nazi se ha convertido hoy en un museo que recrea, con un decorado austero y numerosos medios audiovisuales y escritos, la vida de sus miembros durante el dominio nazi en la ciudad. También muestra cartas inéditas de la niña. Por difícil que resulte, sorprende al visitante. Espectacular.


Barrio rojo y museo del sexo: Es uno de los distritos más emblemáticos de Europa, un reducto donde todo tiene cabida. El sexo y las drogas están aquí más presentes que en ningún otro lugar de Holanda. Como todo el resto de Amsterdam, se compone de calles estrechas y de pequeños puentes con arcos que las cruzan. En ellas, se suceden prostíbulos -en cuyos escaparates se exponen, semudesnudas, las prostitutas disponibles-, sex shops y tetros de shows en vivo. Todo ello iluminado por una tenue luz roja que caracteriza y da nombre al barrio. En inglés "red light district". No es recomendable visitarlo de noche.

El museo del sexo se encuentra en una calle principal, antes de adentrarse de lleno al barrio rojo. Más que interesante, impacta.

Heineken Brouwerij: Más que un museo se diría que es una atracción. El visitante hace un recorrido divertido por la historia de la fábrica y aprende a elaborar cerveza. Además, hay paneles de vídeo, figuras de cartón con las que fotografiarse y una tienda de recuerdos con postales y todo tipo de imagenes publicitarias antiguas de la marca. Al final, puede tomarse una cerveza en la recreación de un bar. Son quince euros que merece la pena invertir.

Dam: Se trata de una paza que configura el centro histórico de Amsterdam. En ella se dan cita la Nieuwe Kerk -que actualmente funciona como un centro de cultura- el monumento a las víctimas de la II Guerra Mundial y el centro comercial Magna Plaza, antigua sede de correos. También acoge al museo Madame Tussaud.


OCIO

Lo más característico de Amsterdam son los coffee shops. En ellos se puede fumar marihuana y otro tipo de sustancias -en cada establecimiento hay una carta con la oferta disponible- pero no beber alcohol. Suelen estar decorados con sofas y música tranquila para crear un ambiente agradable. Uno de los más populares, aunque alejado del centro, es Abraxas: http://www.abraxasparadise.nl/index.php

También hay una gran oferta de discotecas, entre las que destacan Odeon y, sobre todo, Escape.

Cerca del Hostal Granada, se encuentra Leidseplein, una plaza llena de bares, pubs y -cómo no- coffee shops, en la que es posible encontrar ambiente a cualquier hora. Además, enfrente del albergue, hay un blues club, de acceso libre, con música en vivo: Bourbon Street. Como en todos los establecimientos donde se vende alcohol, no se puede fumar.

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