domingo, 26 de abril de 2009

LAS CLAVES DE VIENA

¿Que cual es el secreto del éxito de la capital de Austria? Estos son algunos de los tesoros que la hacen inigualable.

Prater: Un enorme parque de atracciones que se ha convertido en un símbolo de la ciudad. Tiene más de 250 atracciones, entre las que destaca una noria gigante, instalada en la zona recreativa en el año 1895 y puesta en funcionamiento dos años más tarde. Combina la tranquilidad de parque antiguo -con montañas rusas antiguas o el tren de los fantasmas- y la máxima diversión de atracciones modernas en las que descargar adrenalina, como Turbo Boost, Ejection Seat y Space Shoot.

Schönbrunn: La antigua residencia de verano imperial dispone de 40 aposentos acondicionados para mostrar al público el esplendor de la vida cotidiana en la corte durante la época de la emperatriz Maria Teresa, Sisí. Además del palacio, también es conocido por sus jardines, zoológico, Museo de las Carrozas... Se encuentra a las afueras de la ciudad pero está bien comunicado por transporte público (tranvías y trenes sobre todo).

Parlamenrt: En pleno centro de Viena, se erige como uno de los edificios monumentales más famosos de la ciudad. Este edificio, de estilo griego clásico, construido en marmol blanco entre los años 1874 y 1883, atrae la atención del visitante. Frente a la entrada, se encuentra una estatua a la diosa Atenea.










Karlsplatz: Es una de las plazas más famosas de la ciudad. Se encuentra en las inmediaciones de la ópera y del Pabellón de exposiciones de la Secesión. Está rodeada por el Edificio de la Secesión, la Universidad técnica de Viena y la Karlskirche (Iglesia barroca de San Carlos) y acoge numerosas estatuas de todo tipo y una gran fuente. No es recomendable visitarlo de noche, es un lugar poco iluminado.
Belvedere: Se trata de uno de los edificios más representativos de Viena y está considerado una auténtica joya de la arquitectura barroca. Fue construido a las afueras de la ciudad por pedido del prícipe Eugenio de Saboya, ya que el monarca deseaba una residencia alejada para pasar los días de verano. Consta de tres edificios: uno de ellos hoy funciona como hotel de lujo y los dos restantes son museos dedicados al arte austriaco, barroco e impresionista. Su obra más destacada es "El beso" de Gustav Klimt. Sus extensos jardines son también de gran valor.


Catedral de San Esteban: Situada en el centro de la ciudad -en Stephansplatz-, la Catedral destaca por su torre sur, de 137 metros, desde la que se puede contemplar una maravillosa vista de todo Viena. Con su mezcla de estilos, representa el alma de la capital austriaca y se ha conversito en un símbolo nacional. En ella se casó Mozart y es también el lugar donde se celebró su funeral. Permanece abierta todos los días del año y ofrece visitas guiadas en varios idiomas.

Flohmarkt: En español, "mercado de las pulgas". Se trata de un mercadillo de todo tipo de productos de segunda mano en el que se puede encontrar desde ropa hasta discos de vinilo, pasando por muebles o juguetes. Se extiende a lo largo de la calle Kettenbrückengasse los sábados. Otro mercado callejero destacado es el de Naschmarkt, dedicado a especialidades vienesas e internacionales, se emplaza al lado de la Secesión.

MuseumsQuartier: El barrio de los museos es uno de los más emblemáticos de Viena, así como una de las diez áreas culturales más grandes del mundo. Reúne edificios barrocos y arquitectura innovadora, instituciones culturales de todos los tamaños, diferentes especialidades artísticas y área recreativa. Está dominado por dos grandes muesos de arte: el museo Leopold y el Museo de Arte Moderno, MUMOK.


Ópera de Viena: Llamada Staatsoper, se inauguró en 1868 -bajo el mandato de Francisco José- con el Don Giovani de Mozart: http://www.goear.com/listen/c2cd684/don-giovani-
Tras ser bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial, se reinauguró en 1955 con el Fidelio de Beethoven: http://www.goear.com/listen/bff2adf/08.-Fidelio---Coro-Heil-sei-dem-Tag-Beethoven. Del original edificio neorrenacentista, sólo queda la fachada, la escalinata principal y el salón de té. Sigue en activo y también hay visitas guiadas disponibles en castellano -aproximadamente, de tres cuartos de hora de duración-. Para más información y reservas: http://www.wiener-staatsoper.at/Content.Node2/intro.php.

Café Central: De estilo renacentista, es uno de los cafés con más encanto de Viena. Abrió sus puertas en 1860 en la calle Herrengasse, y pronto se convirtió en uno de los puntos de encuentro más importantes de la intelectualidad del momento. Hoy es una cafeterñia burguesa que vive de la reputación de su pasado literario. El escritor Alfred Polgar escribió sobre él: "El Central no es una cafetería como el resto de cafeterías, sino una forma de ver el mundo."

A estos lugares destacados podrían sumarse muchos otros, como la Escuela de Equitación, el Palacio Imperial Hofburg, la casa de las mariposas (shmetterling haus), el Museo de Historia Natural, el Palmenhaus o las casas de Figaro y Johann Strauss. Viena es una ciudad inagotable.

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